
Cada día aprendo algo nuevo, cada día me acompaña una nueva canción o una de antes que me llena el corazón y el cuerpo de ternuras y sueños que no tienen nada que ver con la realidad. A veces voy a la deriva y a veces estoy en el centro del mundo, pero eso sí, soy el centro de mi mundo y les doy la más cordial bienvenida a esta parte, sean parte y les enseñaré algo... así como ustedes han venido a mi vida para dejarme algo de su mundo en el mío, por alguna razón...
miércoles, febrero 23, 2011


En un principio pensé en discriminar este tema, pero es mi misión publicar y hacerlo con ganas, además lo disfruto, así que empecé a pensar en la discriminación... está por todos lados, ¿estoy a favor o en contra? ¿hay diferentes niveles de discriminación o qué? ¿yo he sido, soy y seré discriminado? Investigué un poco y resultó que hasta tipos de discriminación hay: Racismo y xenofobia, homofobia o rechazo a las orientaciones sexuales distintas a las mayoritarias, discriminación a personas discapacitadas o enfermos, discriminación a las mujeres (machismo), diferenciación según el estrato social, discriminación religiosa y discriminación positiva.
Pensé si yo entro en alguna clasificación como discriminador o como discriminado... al final de cuenta los discriminados somos las minorías, no los que estamos defectuosos de algo, si la mayoría fuésemos homosexuales y solo una pequeña parte de la gente fueran heterosexuales, los roles cambiarían. De discriminaciones complejas mejor no hablaré. A mí no me disgustan los negros (¡al contrario!), ni me causa conflicto un discapacitado, la mujeres me caen bien, me llevo de pelos con ellas... los pobres, pues, ¿qué es pobre? he vivido la situación de traer en la bolsa nada más que el dinero suficiente para un boleto de metro. Todo eso más que discriminación se me hace aberración.
Discriminar está en nuestra mente día con día, , minuto a minuto, desde que nos levantamos discriminamos, desde que pasta de dientes comprar por tales o cuales características, hasta el jabón con el que nos bañamos, si hace mucha espuma, si es en barra, si huele rico o feo, si es líquido, etcétera… son tan simples estas cosas que nosotros las llamamos elecciones... hay casos más grandes aún, en nuestras relaciones personales es cuando se tornan más difíciles, porque quien dijo que el ser humano es simple, nooooo, somos una gama de complejidades, de manifestaciones que gritan por salir, ahí es donde surge este tema, discriminar, que si vamos en la calle y vemos a aquella pobre chava que parece salida de un cuento de hadas, pero más bien porque parece Katy la oruga (o tamal mal amarrado), que por ser Cenicienta, porque no se da cuenta que con una ropa tan pegada y con una figura tan regordeta parece eso: ¡una oruga! o aquel chavo, con moda europea, de pantalones entubados, cabello desenfadado, la clásica playera estampada con diseño locochón y sus Converse que de tanto uso más bien ya parecen chanclas... y nos parece lo más feo que hemos visto en el día.
Todo esta sutilmente discriminado, desde a que sector se ataca... hasta aquel que no quiere ser atacado, vendiendo una idea, introduciendo un concepto... haciéndonos la vida más fácil, más cordial... todas son ideas, que procesadas por nuestra pequeña maquina maravillosa se convierten en conceptos, y estos a su vez nos ayudan a la fabulosa tarea de discriminar, piénsenlo, no es tan descabellado como parece. Ese estilo europeo, o sea, moda creada para personas delgadas, atléticas, altas y de tez blanca, no para personas de 1.65, morenas y regordetas que más que lucir bien los hace ves como puercoespín. Desde ahí ya fuimos discriminados.
Sentado en una plaza comercial comiendo un helado con mi novio, volteábamos a ver a la gente y mientras trataba de dilucidar cómo sería mi post, pensaba: ¿qué me ve esa chava? una mujer de aproximadamente 24 años que no me quitaba la mirada de encima... como correspondí a la primera mirada me imaginé que se imaginó que me gustó, pero no. ¿La gente no sabe distinguir cuando te la estás ligando a cuando te la estás recortando? Porque de que es diferente, lo es. Me cayó el veinte... ya estaba volteando a ver a un wey que no me quitaba la mirada de encima (tampoco), pasó rapidito, todo apretadito en sus pantalones muy ajustados, y como a ese sí lo seguí con la mirada ha de haber pensado que lo estaba criticando y no, la neta ni me gustó, pero hasta eso escogemos, ¡a quien ver! Y a quien no vemos es porque nos desagrada y lo discriminamos, están en nuestra naturaleza.
Al final de cuentas, estaba discriminando gente solo con estar sentado viéndola… y pues el que esté libre de pecado, que tire la primera piedra, que para eso vine a este mundo, para ser discriminado, y eso sí, para seguir discriminando, claro, todo en buen plan y sin mala intención, como ustedes bien comprenderán puesto que desde que se levantan... ¿lo hacemos o no?
miércoles, mayo 06, 2009
lunes, marzo 30, 2009
Quiero ir contigo a jugar un ratito...
con el osito de la osa mayor... así decía la canción que de chiquito me hacía llorar, y que hasta la fecha escucho y me llena los ojos de lágrimas. La cantaban Enrique y Ana. Hoy canto esa cancioncita y pienso en su carita, que era lo más bonito que tenía. Al final caminaba lento, pero yo siempre la recordaré dando vuelta tras las sombras que se movían en la paredes, es la única a la que he visto hacer algo así, nunca apendió a dar la pata o a sentarse para recibir a cambio un premio, o tal vez lo último pero era por conveniencia propia, pues lista sí era, pero ¿perseguir sombras? Estabas re loquita, Bambul.
Eras más libre que nosotros y más sincera. Nunca dejaste que quisiéramos a otro como tú más que a ti. Nuestro corazón era tuyo y cada uno éramos de ti. Siempre lo seremos. Gracias por tu cariño y tus besos, gracias por tu mirada de paz y tus silencios, por tus cariños y tus reclamos. Por volarme un sándwich completo y morderme un dedo, por hacerme reir y quererme incondicionalmente. Por tantos momentos y quince navidades juntos. Esta mañana está más triste el Sol, pero en la noche hazme solo un favor... quiero ir contigo a jugar un ratito con el osito de la osa mayor... Bye, Buka.
miércoles, febrero 04, 2009
Hoy vi uno de lejos, Said y yo íbamos de regreso del cine... y al dar la vuelta en la calle que está justo a la vueta de mi casa, lo encontramos, parecía un birmano, beige con café en la orejas y en las patas, no se movía mucho. Said me dio a entender que lo habían atropellado... sentí feo. No supimos qué hacer, seguimos de largo a nuestro pesar pero... nada. Ahí se quedó, ¿sigue ahí esperando a dejar de respirar...? pobrecito. Ni siquiera lo hubiese podido ayudar a levantarse. Me hace daño estar cerca de ellos. Siento feo.
viernes, enero 19, 2007

domingo, septiembre 24, 2006

- La más reciente... ¡se lo ganó! a puro bolsatzo y abrigatzo, y con ese pelatzo, Meryl Streep en The Devil Wears Prada, ¡wow!
- Sarah Michelle Gellar en Cruel Intentions, se quería echar al paparrín, pero la güerita de la peli con su carita de "no rompo un plato" terminó siendo la madre de sus hijos (de los verdaderos).
- Flora Martínez en Rosario Tijeras... una mujer de armas tomar y de tomar todo lo demás, está guapísima, además latina, ¡una verdadera perra!
- Daryl Hannah como Elle Driver en Kill Bill, se ve mejor de perrita que de sirenita, ¡mi favorita!
- Obvioooooo Catherine Zeta-Jones en Chicago: She had it comin'!
- Borrachona, cachonda, con estilo, intrigosa y finalmente redimida, por lo tanto, encantadora, Maggie Gyllenhaal en Mona Lisa Smile... la perra perfecta.
- Y por último y no por eso menos perra, ¡Uma! en Kill Bill, sin palabras.
sábado, septiembre 23, 2006
jueves, septiembre 21, 2006

Son como mil.
Hoy se que no dormiré nunca en paz, porque siempre tengo alguna mariposa revoloteándome en la cabeza justo en el momento en el que la pego a la almohada, una de esas mariposas que se le meten a uno en el momento menos esperado, que cuando las tienes adentro te la vives pensando como dejarlas libres, pero no, como uno es necio y lo quiere todo aunque no pueda tenerlo, las quieres dentro aunque no sepas que hacer con ellas... por eso no me duermo en paz nunca, porque tengo la cabeza llena de mariposas y menos aún, porque no solo están en mi cabeza, las tengo también en el cuerpo y en el corazón y me hacen cosquillas.
miércoles, septiembre 20, 2006

