miércoles, febrero 23, 2011


Llegué... ¡cuánto tráfico! me tiemblan las piernas... ¿dónde está la luz en este lugar? Pensé que no llegaba. Ahora que lo pienso, ¿como pude llegar hasta aquí? no llores, afuera nadie se dio cuenta... cada quien andaba en su rollo, creo. Mejor será que me vaya maquillando... ¿dónde dejé la cuchara...? ¿fui demasiado bueno? ¿fui demasiado lejos? ¿quise mucho y esperé por mucho tiempo?... -¡Primera llamada, Miguel!- ¡Auch! mi ojo. ¿cuál era el texto de la segunda escena? Carajo, esa siempre se me atora... "¡Oh amor poderoso! Que haces de una bestia un hombre y a un hombre una bestia..." ¿Fui muy bestia acaso? ¿te amo para amarte y no para ser amado, puesto que nada me place tanto como verte a ti feliz? ¡Estudia, güey! Luego te vas a quedar a medio escenario parado como tonto. "De lo que tengo miedo es de tu miedo..." Miedo... el miedo estorba. ¿A qué le tienes miedo, amor? ¿A que nos vaya mal? Si nos ha ido muy bien, no lo dudes... no dudes que atrás de nosotros hemos hecho algo importante... "Duda que sean fuego las estrellas, duda que el sol se mueva, duda que la verdad sea mentira, pero no dudes jamás de que te amo." -¿Miguelito, ya estás? ya dieron segunda- "El amor, como ciego que es, impide a los amantes ver las divertidas tonterías que cometen." ¿No nos hemos divertido? ¿No hemos hecho el amor como locos? Soy yo... puedes decírmelo, siempre has podido hacerlo... ¿dónde puse mis zapatos? Tendré que improvisar esa parte, y el final que nunca me sale bien. -Bajen ya...- Ay, no llores ahorita Miguel, estás a punto de salir... una lágrima no. Habla con él, como dijo Shakespeare, "el pasado es un prólogo", ¿qué tenemos que perder? el que no arriesga no gana... fuerte, Miguel, fuerte... no renuncies a lo que es por lo que esperas que sea. Baja... ya estás listo. -¡Que guapo te ves hoy, Miguelito!- Adelante... un paso a la vez. Ya mero llegas, ahí está la luz. -Buenas noches. Esta es tercera llamada... tercera, comenzamos-. Sonríe, Miguel.

"¡Oh amor poderoso! Que haces de una bestia un hombre y a un hombre una bestia..."



En un principio pensé en discriminar este tema, pero es mi misión publicar y hacerlo con ganas, además lo disfruto, así que empecé a pensar en la discriminación... está por todos lados, ¿estoy a favor o en contra? ¿hay diferentes niveles de discriminación o qué? ¿yo he sido, soy y seré discriminado? Investigué un poco y resultó que hasta tipos de discriminación hay: Racismo y xenofobia, homofobia o rechazo a las orientaciones sexuales distintas a las mayoritarias, discriminación a personas discapacitadas o enfermos, discriminación a las mujeres (machismo), diferenciación según el estrato social, discriminación religiosa y discriminación positiva.

Pensé si yo entro en alguna clasificación como discriminador o como discriminado... al final de cuenta los discriminados somos las minorías, no los que estamos defectuosos de algo, si la mayoría fuésemos homosexuales y solo una pequeña parte de la gente fueran heterosexuales, los roles cambiarían. De discriminaciones complejas mejor no hablaré. A mí no me disgustan los negros (¡al contrario!), ni me causa conflicto un discapacitado, la mujeres me caen bien, me llevo de pelos con ellas... los pobres, pues, ¿qué es pobre? he vivido la situación de traer en la bolsa nada más que el dinero suficiente para un boleto de metro. Todo eso más que discriminación se me hace aberración.

Discriminar está en nuestra mente día con día, , minuto a minuto, desde que nos levantamos discriminamos, desde que pasta de dientes comprar por tales o cuales características, hasta el jabón con el que nos bañamos, si hace mucha espuma, si es en barra, si huele rico o feo, si es líquido, etcétera… son tan simples estas cosas que nosotros las llamamos elecciones... hay casos más grandes aún, en nuestras relaciones personales es cuando se tornan más difíciles, porque quien dijo que el ser humano es simple, nooooo, somos una gama de complejidades, de manifestaciones que gritan por salir, ahí es donde surge este tema, discriminar, que si vamos en la calle y vemos a aquella pobre chava que parece salida de un cuento de hadas, pero más bien porque parece Katy la oruga (o tamal mal amarrado), que por ser Cenicienta, porque no se da cuenta que con una ropa tan pegada y con una figura tan regordeta parece eso: ¡una oruga! o aquel chavo, con moda europea, de pantalones entubados, cabello desenfadado, la clásica playera estampada con diseño locochón y sus Converse que de tanto uso más bien ya parecen chanclas... y nos parece lo más feo que hemos visto en el día.

Todo esta sutilmente discriminado, desde a que sector se ataca... hasta aquel que no quiere ser atacado, vendiendo una idea, introduciendo un concepto... haciéndonos la vida más fácil, más cordial... todas son ideas, que procesadas por nuestra pequeña maquina maravillosa se convierten en conceptos, y estos a su vez nos ayudan a la fabulosa tarea de discriminar, piénsenlo, no es tan descabellado como parece. Ese estilo europeo, o sea, moda creada para personas delgadas, atléticas, altas y de tez blanca, no para personas de 1.65, morenas y regordetas que más que lucir bien los hace ves como puercoespín. Desde ahí ya fuimos discriminados.

Sentado en una plaza comercial comiendo un helado con mi novio, volteábamos a ver a la gente y mientras trataba de dilucidar cómo sería mi post, pensaba: ¿qué me ve esa chava? una mujer de aproximadamente 24 años que no me quitaba la mirada de encima... como correspondí a la primera mirada me imaginé que se imaginó que me gustó, pero no. ¿La gente no sabe distinguir cuando te la estás ligando a cuando te la estás recortando? Porque de que es diferente, lo es. Me cayó el veinte... ya estaba volteando a ver a un wey que no me quitaba la mirada de encima (tampoco), pasó rapidito, todo apretadito en sus pantalones muy ajustados, y como a ese sí lo seguí con la mirada ha de haber pensado que lo estaba criticando y no, la neta ni me gustó, pero hasta eso escogemos, ¡a quien ver! Y a quien no vemos es porque nos desagrada y lo discriminamos, están en nuestra naturaleza.

Al final de cuentas, estaba discriminando gente solo con estar sentado viéndola… y pues el que esté libre de pecado, que tire la primera piedra, que para eso vine a este mundo, para ser discriminado, y eso sí, para seguir discriminando, claro, todo en buen plan y sin mala intención, como ustedes bien comprenderán puesto que desde que se levantan... ¿lo hacemos o no?

Está oscuro... hace frío y no quiero entrar en el agua.

Cuando estaba chavito los soñaba... despertaba empapado en sudor pensando en ellos, en el sueño los veía de diferentes formas y en diferentes situaciones, a veces ni siquiera estaban ahí, solo los sabía cerca, esperando no se que... al despertar con sobresalto a media madrugada de un sueño de estos la oscuridad no ayudaba porque imaginaba que estaban ahí cerca, aunque fuera en mi cuarto, la sensación de verlos moverse cerca de mi me aterraba, y por no querer ver a mi alrededor me metía en las cobijas, pero el calor era insoportable y tenía que salirme de ellas para volver a la oscuridad de mi cuarto. Cerrar los ojos era peor. Cada pesadilla diferente pero todas igual de angustiosas...

Sucedió por meses durante dos o tres años, por temporadas, igual fue más frecuente de lo que recuerdo, pero sí fueron pesadillas recurrentes que llegaron a terminar en noches de insomnio viendo televisión por miedo a dormirme y volver al sueño. Hubo épocas en que pasaba lo mismo tres o cuatro noches seguidas, a veces dejaba de suceder por semanas, pero una noche volvían. Nunca se me ocurrió saber lo que significaba realmente verlos en sueños.

Fue muy claro que ese día frente a un gran tanque lleno de agua que encontré paseando en un acuario de Cancún con dos amigas, algo sucedió. El miedo se convirtió en fascinación y la angustia en ansiedad por estar cerca de uno de ellos, me quedé contemplando la oscuridad que había dentro del gran tanque, no se veía nada, entorné bien los ojos cuando un golpe en la espalda me hizo brincar. - ¿Quieres entrar? Podemos darte un precio especial si entras con tus amigas.- No supe que responder, de inmediato una de mis amigas accedió y preguntó de qué se trataba la atracción. - Hay que entrar con wet suit dentro de una cabina de acrílico que será sumergida dentro del tanque, ahí podrán observarlos y darles de comer. - ¿Darles de comer? Sentí un vuelco en el estómago, y pensé: ¡Ni madres! yo no entro ahí ni con chochos, estaba en eso, observando a la señorita que platicaba con mi amiga, dando la espalda al tanque de agua, cuando volteé y me llevé una verdadera sorpresa que me puso fuera de mi pero también arregló algo dentro de mi. La criatura se movía despacio frente a mis ojos, de no haber sido por el grueso cristal que dividía el espacio donde yo estaba del hábitat del pez, con solo estirar un poco la mano lo habría podido tocar. Un tiburón tigre de aproximadamente dos y medio metros de largo me saludaba con sus ojos vacíos y sus fauces a medio abrir. Las ganas de correr convirtieron en ganas de tocarlo, de jugar ahí dentro, volteé y dije: Sí, entremos ¿cuánto cuesta?

Después de enfundarme en un traje de neopreno negro con motivos fluorescentes y de haber desembolsado los últimos 900 pesos que tenía para el resto de mi viaje, entramos en un cuarto enorme que resultó ser la parte de arriba de la piscina donde vivían siete tiburones de diferentes especies, recuerdo que tenían dos tiburones tigre, los más grandes del acuario, dos tiburones limón y tres ejemplares más pero mucho más pequeños. Nadé dentro de la cabina de acrílico por espacio de media hora más o menos, sin poderlos tocar pero muy cerca de ellos, viéndolos venir hacia mi y dar vuelta a una velocidad impresionante. El miedo que sentía cuando soñaba con ellos, se convirtió en respeto y ganas de saber más sobre ellos, no se si se trató de una confrontación directa en la vida real con mi peor pesadilla, pero lo volvería a hacer... creo.

En algún lado leí que soñar a estos animales podía significar muchas cosas. Podía ser que existiese alguien a mi alrededor que yo veía como a una persona sin escrúpulos y codiciosa, en la que no podía confiar. También significaba que podía estar pasando por un periodo de dificultades, preocupaciones y tristezas.

Encontré muchos más datos: Soñar con tiburones, representa los sentimientos de rabia, hostilidad y agresividad que percibimos a nuestro alrededor. Soñar con tiburones significa que tienes grandes enemigos y hasta resulta que si sueñas que ves tiburones nadando en aguas claras, mientras estuvieras tomando el sol y disfrutando, es porque levantas celos y envidias a tu alrededor, que te crearán enemigos que intentarán hacerte daño, eso ya me dio risa.

El punto importante es que la figura de esos gigantes me han vuelto a visitar en una noche de sueño alguna vez, pero siempre es agradable verlos y ya nunca aparezco dentro del agua esperando que se acerquen a mi para atacarme, más bien los veo desde algún balcón o una ventana, o detrás de una cabina de acrílico... hum... no, ese no fue un sueño.

Les dejo este regalo que es una maravilla. A lo mejor les inspira un poco de miedo... o no, pero yo lo soñé y no.



miércoles, mayo 06, 2009


Para mi amigo en la ciudad del aire...


Una ciudad nueva, esperada por cuatro meses y al pisarla se sentía como de sueño, un sueño de esos que duran mucho rato... los pasos largos para llegar más lejos o más pronto, las palabras pocas y buenas, para hacer mejor el momento y olvidar que estábamos ahí por poco tiempo. Descubrí que estás un poco loco y que tienes la paz adentro, que te da calor por todo y que tienes la sonrisa tal como la recordaba el día que te conocí.

Cada día frío y tu no, cada lugar como nuevo y tú como un viejo amigo, la gente como todos y tú como nadie. Como cualquier día de la semana juntos y como todos nuestros días lejos... espero que la vida me de más oportunidades de encontrarte, en ciudades de sueños, llenas de aire como esa que soñé ayer... o en ciudades reales, pero pronto, porque amigos hay pocos y tiempo menos. A pie, o en tren... lo único que te pido es que me dejes el asiento que ve hacia el frente porque en el que ve hacia atrás me mareo, ¿te lo había dicho ya?

Te quise rápido y te querré siempre... Gracias.

lunes, marzo 30, 2009


Quiero ir contigo a jugar un ratito...

con el osito de la osa mayor... así decía la canción que de chiquito me hacía llorar, y que hasta la fecha escucho y me llena los ojos de lágrimas. La cantaban Enrique y Ana. Hoy canto esa cancioncita y pienso en su carita, que era lo más bonito que tenía. Al final caminaba lento, pero yo siempre la recordaré dando vuelta tras las sombras que se movían en la paredes, es la única a la que he visto hacer algo así, nunca apendió a dar la pata o a sentarse para recibir a cambio un premio, o tal vez lo último pero era por conveniencia propia, pues lista sí era, pero ¿perseguir sombras? Estabas re loquita, Bambul.

Eras más libre que nosotros y más sincera. Nunca dejaste que quisiéramos a otro como tú más que a ti. Nuestro corazón era tuyo y cada uno éramos de ti. Siempre lo seremos. Gracias por tu cariño y tus besos, gracias por tu mirada de paz y tus silencios, por tus cariños y tus reclamos. Por volarme un sándwich completo y morderme un dedo, por hacerme reir y quererme incondicionalmente. Por tantos momentos y quince navidades juntos. Esta mañana está más triste el Sol, pero en la noche hazme solo un favor... quiero ir contigo a jugar un ratito con el osito de la osa mayor... Bye, Buka.

miércoles, febrero 04, 2009

No sé por qué me vinieron a gustar tanto... a mí que no puedo estar cerca de uno siquiera. Me hace daño acercarme a ellos, así me hizo Dios y así los hizo a tan perfectos, tan dueños de sí mismos como a ningún otro animal, incluídos los seres humanos, tan portentosos en su pequeñez y en sus modos tan soberbios y elegantes. No hubiera podido tener uno de todos modos porque los gatos no se tienen, ellos lo tienen a uno, y si hubiera podido, hubiera tenido muchos, o uno, y así me hubiera tenido uno a mí; cerca para quererlo y para quererme como solo ellos saben querer, en silencio, con una buena dosis de altanería al día y con un solo gesto en la noche, un simple gesto, un brinco o un suave rasguño de esos que hacen como sin querer, para sentir que todo el mundo gira a su alrededor, con su cuerpo tirado como un trozo de seda sobre mis pies... y así se hubiera llamado... Seda, tal vez... no se... tengo mil nombres en la cabeza y todos se los hubiera puesto a él: Diablo, Angel, Salto, Agua, Listón... no se, todos esos en diferentes idiomas y más aún. Todos los colores de sus rayas y si nos las tuviera, serían sus ojos o sus manchas o lo que fuera que me hubiera dado su nombre y tendría su espacio en mi espacio y su vida en mi vida... si hubiera estado aquí. Pero me hace daño acercarme a ellos, así soy y así seguirán siendo ellos... andarán por ahí haciendome el goce de verlos pero solo de lejos... Lejos, así se hubiera llamado.


Hoy vi uno de lejos, Said y yo íbamos de regreso del cine... y al dar la vuelta en la calle que está justo a la vueta de mi casa, lo encontramos, parecía un birmano, beige con café en la orejas y en las patas, no se movía mucho. Said me dio a entender que lo habían atropellado... sentí feo. No supimos qué hacer, seguimos de largo a nuestro pesar pero... nada. Ahí se quedó, ¿sigue ahí esperando a dejar de respirar...? pobrecito. Ni siquiera lo hubiese podido ayudar a levantarse. Me hace daño estar cerca de ellos. Siento feo.

viernes, enero 19, 2007


For the morning in the school


Son los días cuartos y sextos, desde primero a sexto y los chiquitos también... me dan sus risas en la entrada y la salida, van por la vida como si todo fuera sencillo. Todos es sencillo cuando aprendes de ellos, cuando se abrazan a tu rodilla para que los lleves hasta su lugar de juegos. Todos tienes una sonrisa para tí y cada una significa diferentes cosa. Te piden y te dan, siempre esperan que les des lo que piden y nunca piden lo que no dan. A veces no tengo ganas de verlos y cuando estoy con ellos no puedo dejar de verlos, me pregunto si tienen algo que yo no tuve... si cuando lo tuve no lo vi, como ahora no lo ven ellos, pero cuando toman una pelota o cantan una canción se olvidan de todo y suben y vuelan, mientras yo desde abajo los cuido, para que al bajar me sigan cuidando a mí, porque son ellos más fuertes que uno y porque uno por uno me devuelven de nuevo la sonrisa que se llevaron al subir.

domingo, septiembre 24, 2006


Who's THE bitch?
Todos hemos salido de una película diciendo: - ¡la vieja es una perra del mal! pero se lleva la peli...- Bueno, salve todas esas gloriosas perras de la pantalla y démosles lo que se merecen; un lugar en mi TOP SEVEN de las perras más perras del cine. Pero por favoooor, contribuyan a la lista y mándenme su favorita, nada más que cuando esté tranquilita, no me vaya a encajar la uñotas u otra cosa...
  • La más reciente... ¡se lo ganó! a puro bolsatzo y abrigatzo, y con ese pelatzo, Meryl Streep en The Devil Wears Prada, ¡wow!
  • Sarah Michelle Gellar en Cruel Intentions, se quería echar al paparrín, pero la güerita de la peli con su carita de "no rompo un plato" terminó siendo la madre de sus hijos (de los verdaderos).
  • Flora Martínez en Rosario Tijeras... una mujer de armas tomar y de tomar todo lo demás, está guapísima, además latina, ¡una verdadera perra!
  • Daryl Hannah como Elle Driver en Kill Bill, se ve mejor de perrita que de sirenita, ¡mi favorita!
  • Obvioooooo Catherine Zeta-Jones en Chicago: She had it comin'!
  • Borrachona, cachonda, con estilo, intrigosa y finalmente redimida, por lo tanto, encantadora, Maggie Gyllenhaal en Mona Lisa Smile... la perra perfecta.
  • Y por último y no por eso menos perra, ¡Uma! en Kill Bill, sin palabras.

sábado, septiembre 23, 2006


De los regalos que recibí en mi cumpleaños pasado, este fue el que más me gustó, la autora es una bella niña de 5 años llamada Nancy, y simplemente la adoro...

jueves, septiembre 21, 2006



Son como mil.

Hoy se que no dormiré nunca en paz, porque siempre tengo alguna mariposa revoloteándome en la cabeza justo en el momento en el que la pego a la almohada, una de esas mariposas que se le meten a uno en el momento menos esperado, que cuando las tienes adentro te la vives pensando como dejarlas libres, pero no, como uno es necio y lo quiere todo aunque no pueda tenerlo, las quieres dentro aunque no sepas que hacer con ellas... por eso no me duermo en paz nunca, porque tengo la cabeza llena de mariposas y menos aún, porque no solo están en mi cabeza, las tengo también en el cuerpo y en el corazón y me hacen cosquillas.

miércoles, septiembre 20, 2006

Bombones...
¡ahí les va mi blog!
Primero una dedicatoria a mi pequeña amiga Diana Pérez, que hace poco tuve oportunidad de ver de nuevo en mi cena de cumpleaños, a la cual asistió regia y sofisticada cuán pequeña ella es, porque fue la que me trajo al rollo del blog -ay güerito, ¿qué es eso?- me explicó y pos' aquí estoy... un beso bonita.
Y aquí empieza esta aventura... no dejen de darse una vuelta porque estaré esperándolos. Dejen sus comentarios acerca de este mi espacio y suyo también y he de confesar en este momento... ¡estoy emocionado!