lunes, marzo 30, 2009


Quiero ir contigo a jugar un ratito...

con el osito de la osa mayor... así decía la canción que de chiquito me hacía llorar, y que hasta la fecha escucho y me llena los ojos de lágrimas. La cantaban Enrique y Ana. Hoy canto esa cancioncita y pienso en su carita, que era lo más bonito que tenía. Al final caminaba lento, pero yo siempre la recordaré dando vuelta tras las sombras que se movían en la paredes, es la única a la que he visto hacer algo así, nunca apendió a dar la pata o a sentarse para recibir a cambio un premio, o tal vez lo último pero era por conveniencia propia, pues lista sí era, pero ¿perseguir sombras? Estabas re loquita, Bambul.

Eras más libre que nosotros y más sincera. Nunca dejaste que quisiéramos a otro como tú más que a ti. Nuestro corazón era tuyo y cada uno éramos de ti. Siempre lo seremos. Gracias por tu cariño y tus besos, gracias por tu mirada de paz y tus silencios, por tus cariños y tus reclamos. Por volarme un sándwich completo y morderme un dedo, por hacerme reir y quererme incondicionalmente. Por tantos momentos y quince navidades juntos. Esta mañana está más triste el Sol, pero en la noche hazme solo un favor... quiero ir contigo a jugar un ratito con el osito de la osa mayor... Bye, Buka.